Qué poner en un aperitivo en casa: guía para acertar con la selección
Hay pocos planes tan nuestros como reunirse alrededor de una mesa para tomar algo antes de comer. Un poco de ibérico, unos encurtidos, frutos secos, una copa de vino… y el aperitivo puede alargarse bastante más de lo previsto.
Cada 19 de septiembre se celebra el Día Mundial del Aperitivo, una buena ocasión para poner en valor una costumbre muy ligada a nuestra cultura gastronómica y descubrir que preparar un aperitivo gourmet en casa puede ser mucho más sencillo de lo que parece.
La clave está en elegir pocos productos, pero bien combinados. Sabores intensos, algún punto fresco o ácido, una textura crujiente y un vino que acompañe al conjunto son suficientes para preparar una mesa cuidada sin pasar horas en la cocina.
¿Qué poner en un buen aperitivo?
Cuando buscamos ideas para un aperitivo, es fácil acabar comprando más de la cuenta. Una fórmula sencilla para acertar es partir de cuatro elementos: un buen ibérico, algún encurtido o conserva, frutos secos y vino.
A partir de ahí podemos añadir quesos, panes, aceitunas u otros productos según el número de invitados. Pero esos cuatro grupos ya permiten preparar un picoteo en casa variado y prácticamente sin cocinar.
Un buen ibérico para empezar
Los ibéricos tienen un lugar indiscutible dentro del aperitivo español y funcionan especialmente bien cuando buscamos algo sencillo de servir y pensado para compartir.
La opción más clásica es el jamón. En Ibéricos Adictos encontramos la Paleta de Cebo de Campo Ibérica 50 % Raza Ibérica, procedente de cerdos criados en libertad y con una curación mínima de 24 meses.
Para quienes prefieren otro tipo de ibérico, el Lomo de Cebo de Campo Ibérico 50 % Raza Ibérica ofrece una alternativa diferente. Está elaborado con un adobo tradicional a base de pimentón de la Vera y sal y cuenta con una curación superior a 90 días.
Podemos elegir uno de los dos o combinar paleta y lomo en una pequeña tabla de ibéricos. Si están envasados al vacío, conviene abrirlos unos minutos antes de servir para que recuperen mejor su aroma, textura y sabor.

Conservas y encurtidos para aportar contraste
Junto a los ibéricos interesa introducir sabores que refresquen el paladar. Por eso los aperitivos con conservas y encurtidos funcionan tan bien: aportan acidez y texturas diferentes sin añadir ninguna complicación a la preparación.
Una opción menos habitual son los Ajos Blancos Amanida, disponibles en tarros de 350 y 580 ml. Son ajos en conserva de sabor suave y textura tersa y crujiente, elaborados con aceite de oliva virgen extra y sometidos a una maduración de entre tres y seis meses.
Servidos directamente en un pequeño cuenco, aportan un contrapunto interesante al sabor del ibérico y permiten introducir unas conservas gourmet diferentes a las opciones más habituales.

Frutos secos: ¿crudos o tostados?
Los frutos secos son uno de esos básicos que siempre encuentran su sitio en un aperitivo. Aportan textura, son fáciles de compartir y permiten ir picando entre un producto y otro.
Para quienes prefieren disfrutarlos de la forma más natural, el Cocktail Vida Crudo combina almendras Valencia, anacardos, pecanas y pistachos, todos ellos crudos. Una mezcla sencilla que permite apreciar el sabor propio de cada fruto seco.
Otra opción es el Cocktail Supreme sin sal (Tostado Natural), elaborado con almendras Valencia, avellanas, anacardos y pecanas. En este caso, los frutos secos se tuestan a mano y sin sal, aportando un perfil diferente sin incorporar condimentos adicionales.
Ambas propuestas encajan bien en un aperitivo gourmet: podemos apostar por el carácter más natural de los frutos secos crudos o por el sabor que aporta un tostado suave, según el resto de la selección y las preferencias de nuestros invitados.

¿Qué vino elegir para el aperitivo?
No hay un único vino para aperitivos. La elección dependerá de los productos que hayamos servido y también del tipo de vino que nos apetezca disfrutar.
Si queremos un tinto con mayor estructura, Valduero 2 Maderas es un 100 % Tinto Fino de Ribera del Duero elaborado con uvas procedentes de viñedos situados a más de 800 metros. Pasa al menos 15 meses en dos tipos de roble y otros 12 meses en botella, con un perfil en el que aparecen aromas frutales, balsámicos y especiados. Una opción especialmente interesante si los ibéricos tienen mayor protagonismo.
Para un aperitivo más fresco podemos optar por Sommos Rosé, elaborado con Syrah y Garnacha bajo la D.O.P. Somontano. Presenta notas cítricas, fruta roja fresca y una acidez marcada. Servido entre 8 y 10 ºC, acompaña muy bien un picoteo más ligero y los sabores de los encurtidos.
Así podemos plantear dos estilos de aperitivo: uno con un tinto de mayor cuerpo o una alternativa más fresca con rosado.

¿Cuánto aperitivo calcular por persona?
Una de las dudas más habituales cuando preparamos un picoteo para invitados es cuánto comprar. Si después habrá una comida completa, estas cantidades pueden servirnos como referencia:
Ibéricos: 40-60 g por persona.
Frutos secos: 20-30 g por persona.
Conservas y encurtidos: pequeñas raciones para compartir.
Vino: aproximadamente una botella por cada cuatro o cinco personas.
Si el aperitivo va a sustituir a la comida, habrá que aumentar las cantidades y podemos añadir quesos, panes o alguna conserva adicional.
Pequeños detalles para servir mejor el aperitivo
Unos cuantos gestos sencillos pueden marcar la diferencia cuando preparamos un aperitivo en casa.
Atempera los ibéricos. Si están envasados al vacío, abrirlos unos minutos antes ayudará a disfrutar mejor de sus características.
Sirve cada producto por separado. Una tabla para los ibéricos y pequeños recipientes para encurtidos y frutos secos gourmet facilitan el picoteo y hacen que cada producto conserve su protagonismo.
Cuida la temperatura del vino. Los rosados deben llegar frescos a la mesa y los tintos tampoco conviene servirlos demasiado calientes. “Temperatura ambiente” no siempre significa la temperatura ideal, especialmente en los meses cálidos.
Evita sobrecargar la mesa. Podemos comenzar con cantidades moderadas y reponer cuando sea necesario. Una selección corta y bien presentada suele resultar mucho más apetecible que una mesa llena de productos sin demasiado orden.
Un aperitivo gourmet empieza por elegir bien
Preparar aperitivos fáciles y elegantes no exige cocinar muchas elaboraciones. Una buena paleta o un lomo ibérico, unos encurtidos, frutos secos y un vino elegido para acompañarlos pueden ser suficientes para disfrutar de un gran aperitivo en casa.
A partir de ahí, cada mesa puede adaptarse a los gustos de quienes se sientan alrededor: salado o ligeramente dulce, tinto o rosado, paleta, lomo o un poco de cada.
En Ibéricos Adictos puedes encontrar una selección de ibéricos, vinos, conservas y frutos secos para preparar tu próximo aperitivo gourmet y disfrutar de uno de esos momentos en los que lo mejor ocurre alrededor de la mesa.





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